


Presencia a través del Grupo COMUNICARTE y Fundación SUMAPAX
Santa Marta, Santa Marta 24 al 29 de abril del 2026
Del equipo de comunicadores, realizadores audiovisuales y ambientales de COMUNICARTE y SUMAPAX, dos reporteros estuvieron presentes en el evento realizado en la ciudad de Santa Marta en el Caribe Colombiano, con el apoyo /soporte técnico digital por parte del diseñador web en y desde Bogotá.
En el trabajo de cubrimiento desde Santa Marta, se tuvo dos momentos simultáneos, lo que debieron sortear los comunicadores sociales, entre las actividades en el escenario oficial Ministerio del Ambiente Sostenible y el Reino de los Países Bajos y en la presencia del escenario conocido como la Cumbre de los Pueblos, que recoge todos los movimientos y organizaciones sociales y organización con base en la fe presentes en la reflexión y propuestas desde las comunidades y los pueblos de las márgenes.


Co-organizado por el Mins del Medio Ambiente y Desarrollo de Colombia con el gobierno del Reino de los Países Bajos, se realizó en Santa Marta, Colombia la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles un encuentro internacional de alto nivel, el evento buscó trazar rutas concretas hacia economías descarbonizadas, eliminar progresivamente los combustibles fósiles y acelerar la transición energética global.
Ejes temáticos principales:
El diálogo y los compromisos de esta iniciativa se centran en tres líneas estratégicas:
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Superación de la dependencia económica: Reducir la dependencia fiscal de los combustibles fósiles mediante economías diversificadas.
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Transformación de oferta y demanda: Sustituir progresivamente las fuentes fósiles y reformar subsidios o incentivos.
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Cooperación internacional: Unir alianzas globales para cerrar brechas regulatorias y jurídicas.
Con una presencia de cuerpo diplomático constituido por 40 embajadores de Colombia y sus misiones diplomáticas se dieron a conocer los objetivos y alcances de la Conferencia Internacional.
Colombia lideró durante una semana y promovió junto al Reino de los Países Bajos un dialogo global orientado a la Acción Ambiental para buscar nuevas estrategias de combustibles más allá de los combustibles basado en los fósiles.
Superar la dependencia económica, transformar la oferta y la demanda e impulsar la cooperación internacional guían la Conferencia hacia decisiones concretas con más de 50 países participantes. Uno de los principales resultados de la Conferencia es definir caminos políticos, científicos e institucionales claros para dar continuidad al proceso, avanzar hacia una segunda edición y consolidar un equipo y el primer panel científico.
Conclusiones
Las 5 principales conclusiones:
1. Se anunció la segunda conferencia sobre transición más allá de los combustibles fósiles, que se llevará a cabo a inicios de 2027. Será copresidida por Irlanda y Tuvalu.
2. Se creará un grupo de coordinación para garantizar la continuidad hacia la segunda y futuras conferencias, fortalecer los vínculos entre iniciativas y evitar duplicidades. Este grupo reunirá a países que lideran esfuerzos clave de transición —como el Reino Unido, Dinamarca, Brasil, Francia y las Islas Marshall— junto con los países coanfitriones Colombia, los Países Bajos, Tuvalu e Irlanda, y contará con la asesoría del Grupo de Activación de la COP30.
3. Los resultados serán compartidos con la Presidencia de la COP30 para informar su hoja de ruta. Asimismo, se alinearán con la hoja de ruta y la Agenda de Acción de la COP31, y contribuirán al segundo Balance Global.
4. Se han establecido tres líneas de trabajo para identificar formas concretas de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y fortalecer la cooperación. Su estructura se definirá entre la primera y la segunda conferencia. Permanecerán abiertas y flexibles, permitiendo que los países se sumen o lideren, con el apoyo de iniciativas existentes y expertos del proceso de Santa Marta.
5. Se lanzó el Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET), con el fin de apoyar a los países en avanzar más allá de los combustibles fósiles. Este panel contribuirá al desarrollo de hojas de ruta alineadas con 1,5 °C y abordará barreras legales, financieras y políticas.
Primera Conferencia Internacional
para la transición mas allá
de los combustibles fósiles

Día 1
El Camino para Construir un Planeta Distinto
“No solo energía: por qué la transición necesita también una transformación ética y espiritual”
En medio de un escenario preocupante para la preservación y conservación del medio ambiente y los estragos de una crisis climática latente, los gobiernos de Colombia y los Países Bajos apuestan por una iniciativa complementaria a las negociaciones climáticas de la ONU, con el objetivo de dar un paso más allá de las declaraciones generales que han resultado de los procesos de negociación y toma de decisiones. El Gobierno de Colombia y el Gobierno del Reino de los Países Bajos convocan a la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que se realizó en la ciudad de Santa Marta (Colombia) entre el 24 y el 29 de abril de 2026, con la intención de definir una agenda concreta para reducir la dependencia global del carbón, el petróleo y el gas.
Esta vez, a diferencia de las Conferencias de las Partes (COP), que ponen su foco en la negociación de compromisos sobre las emisiones de cada país, esta conferencia propone avanzar hacia el abandono progresivo de los combustibles fósiles hasta lograr su eliminación total. No basta con reducir emisiones si continúan expandiéndose los proyectos de extracción en los territorios. Además, esta iniciativa internacional está estrechamente vinculada al Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles.
Se han reunido delegaciones de 57 países, más de 1.500 delegados entre instituciones, gobiernos, sindicatos, organizaciones sociales, pueblos indígenas, raizales y campesinos, el sector privado y la academia; además de más de 2.600 organizaciones registradas durante el proceso de participación.
Representantes de organizaciones del encuentro ecuménico de espiritualidades por la justicia climática.
Dentro de esta amplia contribución, el 24 de abril, en el Colegio Diocesano San José de Santa Marta, se desarrolló el Encuentro de Espiritualidades por una Transición más allá de los Combustibles Fósiles, un espacio que contribuye al desarrollo de la agenda climática internacional desde otra perspectiva. Fue un escenario para situar a comunidades de fe y movimientos espirituales como actores políticos dentro de la discusión sobre transición energética y construir un diálogo ecuménico que plantea una idea central.
La crisis climática no es solo una cuestión tecnológica o energética; también es una crisis moral, cultural y espiritual, que comprende la necesidad de transformar la relación entre el ser humano y la naturaleza, basada durante muchos años en una explotación ilimitada de los recursos. Para hablar de transformación y de la construcción de modelos de energías renovables, primero debemos hablar de la relación entre la humanidad y la tierra.
Representantes de organizaciones del encuentro ecuménico de espiritualidades por la justicia climática.
El compromiso por la justicia climática en esta ocasión no solo fue articulado por la Iglesia católica, sino también por otras organizaciones ecuménicas y movimientos espirituales comprometidos con esta causa, entre ellos la comunidad Camino del Dharma, el CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño), la REPAM (Red Eclesial Panamazónica), la Federación Luterana Mundial, Cáritas, la Diócesis de Santa Marta y el Movimiento LAUDATO Si’.
Durante años, el debate sobre transición energética ha estado dominado por gobiernos, empresas, la academia y organismos multilaterales de decisión. Sin embargo, en este caso las espiritualidades se han convertido en un actor con capacidad de incidencia, porque las religiones no solo llegan a pedir y dar un mensaje de protección ambiental, sino también a cuestionar los modelos económicos que sostienen la dependencia de los combustibles fósiles y a comprender la Casa Común como un concepto político, en el que la tierra deja de entenderse únicamente como un conjunto de recursos naturales a disposición de la humanidad y pasa a concebirse como un hogar compartido, un espacio de derechos y un territorio de vida en el que conviven las generaciones presentes y futuras.
Es una mirada que viene trabajándose desde la COP30 en Belém do Pará, con la consolidación de “Faith for a Fossil Free Future”, una organización vinculante que hoy permite este encuentro por la unidad en la diversidad, para generar un camino en el que la multiplicidad de voces posibilite un escenario ecuménico orientado a la transformación social de los pueblos de América Latina.
Comisión de la iglesia Cátolica, REPAM ( Red Eclesial Panamazonica ), Movimiento LAUDATO SI.
Uno de los aportes más importantes de este encuentro es la comprensión del cambio climático como un problema social, con impactos humanos, desplazamiento de comunidades, aumento de la brecha de desigualdad y crecimiento de los índices de pobreza. Por ello, la transición energética no solo debe ser técnica y tecnológica; debe entenderse como un proceso en el que están en juego la justicia, la dignidad y los derechos de los pueblos que sufren los estragos de la crisis ambiental.
La Dra. Teresa Subieta, exembajadora de Bolivia ante el Vaticano, resaltó las formas en las que las comunidades, los pueblos indígenas, raizales y afrodescendientes contribuyen a las dinámicas de cuidado y preservación para el buen vivir, y planteó preguntas fundamentales: ¿Qué responsabilidad tenemos con las generaciones futuras?, ¿Cuánto consumo es suficiente? Todo ello teniendo en cuenta el valor ético de esta transición justa y sostenible.
En ese sentido, la presencia de la Iglesia y de las comunidades espirituales en los territorios, especialmente donde los impactos del extractivismo son más fuertes, permite acompañar procesos sociales a largo plazo, en los que debe apostarse por la capacidad educativa para transformar imaginarios sobre el consumo, el cuidado y la relación con la naturaleza.
En este encuentro, la espiritualidad aparece como un lenguaje común para la defensa de la vida y la búsqueda de la Justicia Climática. La transición energética necesita mucho más que tecnologías; necesita valores comunes, legitimidad social y narrativas que permitan reformular nuestra relación con el territorio para proteger la Casa Común
Día 2
Una transición construida desde los territorios
Mientras los gobiernos y delegados se preparaban para debatir mecanismos diplomáticos para acelerar la salida de los combustibles fósiles, en Santa Marta cientos de organizaciones sociales, pueblos indígenas, comunidades campesinas, afrodescendientes y movimientos ambientales construían otra hoja de ruta:
La de Los Territorios.
Motivados por la necesidad de generar espacios de articulación política, se desarrolla la Conferencia por Territorios Libres de Combustibles Fósiles, con el propósito de fortalecer la agenda impulsada desde las comunidades que resisten la explotación minera, petrolera y gasífera para la construcción de alternativas de transición energética con justicia social.
De manera paralela a la Cumbre de los Pueblos, organizaciones de América Latina y del Sur Global se han dado cita para construir una declaración política internacional y desarrollar un plan conjunto. La articulación con el Foro Social Panamazónico (FOSPA) permite darle al encuentro una dimensión regional para destacar y conectar la lucha contra el extractivismo de los pueblos amazónicos con otros territorios.
Representantes y delegados de las organizaciones en la Conferencia por territorios Libres de Fósiles.
En medio de este encuentro surge una pregunta que orienta el debate: ¿Es el cambio climático un multiplicador de las desigualdades y las violencias territoriales?
Uno de los principales planteamientos de esta Conferencia fue que las afectaciones derivadas de los procesos de explotación trascienden el impacto ambiental y profundizan diversas formas de violencia en los territorios, como el debilitamiento de la soberanía alimentaria, el asesinato de líderes sociales y ambientales, la afectación de sitios sagrados y prácticas espirituales, lo que trae consigo dinámicas de desplazamiento de comunidades y la pérdida de su identidad cultural.
La violencia contra quienes defienden el territorio es cada vez más evidente. Mario Lemus Civariza, líder indígena del pueblo U’wa en Arauca, Colombia, presentó la experiencia de su pueblo como ejemplo de resistencia ante la expansión petrolera, un proceso que lleva 45 años luchando contra el ingreso de multinacionales en su territorio. Sin embargo, recordó el caso del Oleoducto Caño Limón-Coveñas, uno de los campos petrolíferos más importantes del país, operado por SierraCol Energy en asociación con ECOPETROL.
Este oleoducto, que recorre aproximadamente 770 km para llevar el crudo desde Arauca hasta el mar Caribe, afectó santuarios y lugares de importancia espiritual para muchas comunidades en todo el territorio nacional. En este escenario, la llegada de las multinacionales implicó una apropiación del territorio, generando desplazamiento de comunidades indígenas y, como resultado de ello, la pérdida del respeto por el origen y la identidad de los pueblos.
Además de ello, la degradación del territorio implica la pérdida de fertilidad del suelo, una consecuencia directa de los procesos extractivos que limita las posibilidades para la producción de alimentos. Es imposible, en ese caso, hablar de soberanía alimentaria para los territorios donde la tierra está enferma y debilitada.
Las promesas de beneficios y un discurso de desarrollo que no trae mayores beneficios a las comunidades están directamente relacionados con la violencia. Fredy Chaves, líder comunitario del pueblo indígena de los Pastos en el resguardo Grantescual, en Nariño, resaltó:
“Los procesos extractivos reafirman los patrones de la violencia patriarcal, la violencia por el territorio y el uso de la fuerza con un discurso de desarrollo, porque eso fue lo que vendieron las empresas. En estos pequeños territorios, el valor del oro y del petróleo es lo único que representa un desarrollo, en procesos inexistentes”.
Eliecer Pinto Dueñas de Grupo COMUNICARTE y Fredy Chaves, Líder Indígena Resguardo Gran Teescual, Nariño.
Con el desarrollo de infraestructura para la minería y la extracción de hidrocarburos llega la presencia de las Fuerzas Armadas del Estado, con la intención de proteger la zona únicamente mientras las concesiones de extracción otorgadas por el Ministerio de Minas y Energía tienen validez o hasta que el recurso extraído se agote. Después de eso, lo único que queda para las comunidades son nuevos pasivos ambientales, maquinaria abandonada, contaminación y desempleo tras un “desarrollo” efímero. Es así como el aumento de las condiciones de abandono termina empeorando las economías locales y profundizando problemáticas sociales que durante años han estado ligadas al extractivismo y a la militarización. Esto significa que la terminación de una actividad extractiva no implica necesariamente la reparación de los daños ocasionados.
En la búsqueda de justicia para las comunidades, los pueblos de América Latina aquí presentes proponen una transición participativa que cuestione los modelos económicos basados en la individualización, fomentando la transformación colectiva mediante procesos agroecológicos, soberanía alimentaria y ordenamiento climático, entendido como una herramienta para el fortalecimiento de la chagra, el turismo comunitario y regenerativo en zonas donde la deforestación es un grave problema. También proponen darse el tiempo para descolonizar el pensamiento y recuperar los sistemas propios de conocimiento que permiten restablecer las formas de relación con el territorio.
En este escenario es evidente que la voz de los pueblos es una de las principales formas de resistencia, y aquí la comunicación se convierte en una herramienta de incidencia para la defensa de los derechos humanos y la protección ambiental, con el fin de dejar de reproducir sistemas de abandono y desigualdad.
Día 3
Mientras el mundo habla de transición energética, los pueblos amazónicos denuncian una nueva amenaza petrolera sobre Pastaza
Mientras los gobiernos, delegados y diferentes sectores institucionales y académicos participantes en la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles discuten sobre el abandono progresivo de los combustibles fósiles, los pueblos indígenas denuncian el avance y desarrollo de proyectos petroleros en sus territorios ancestrales.
Representantes de las 7 nacionalidades indígenas de Pastaza, OPIAC , COICA, en la Conferencia de prensa No mas petróleo en la amazonia.
En este contexto, y en el marco de la Cumbre de los Pueblos, simultánea a los acontecimientos en Santa Marta, las siete nacionalidades indígenas de Pastaza, Ecuador, convocaron a la conferencia de prensa “No más petróleo en la Amazonía”, un espacio dedicado a alertar sobre la intención del Gobierno ecuatoriano de reactivar la explotación petrolera en el suroriente amazónico, concretamente en la provincia de Pastaza, hogar de las nacionalidades Achuar, Shuar, Shiwiar, Kichwa, Waorani, Sápara y Andoa.
Los representantes de estos pueblos cuestionaron que el gobierno del actual presidente Daniel Noboa continúe promoviendo la expansión petrolera pese al creciente consenso internacional sobre la necesidad de abandonar progresivamente los combustibles fósiles. La meta del gobierno para finales de 2025 era cerrar con una producción neta de 465.369 barriles diarios de petróleo y, posteriormente, alcanzar los 536.000 barriles diarios en 2027.
El 14 de agosto de 2025, desde el Ministerio de Ambiente y Energía del Ecuador, se anunciaron y adjudicaron 49 nuevos proyectos a empresas privadas operantes en este territorio. Posteriormente, en septiembre del mismo año, el ministerio anunció la promoción de bloques petroleros correspondientes a las denominadas rondas SubAndina y SurOriente. Esta última corresponde al proceso de licitación de bloques petroleros ubicados en la región amazónica y en territorios considerados estratégicos por su riqueza biológica y cultural.
Mientras los gobiernos hablan de frenar los procesos extractivistas y de impulsar una transición justa, en Ecuador Daniel Noboa continúa promoviendo la expansión petrolera. Esta no es una lucha reciente: los procesos organizativos de los pueblos originarios vienen desarrollándose desde 2013, consolidando alianzas entre autoridades ancestrales, mujeres y jóvenes indígenas, resaltó la lideresa de la nacionalidad Andoa de Pastaza, Ana Arango.
Prueba de ello es el incumplimiento del derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada en Ecuador, reconocido por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los representantes denunciaron que las decisiones relacionadas con la expansión petrolera continúan adoptándose sin procesos efectivos de participación.
Uno de los casos más representativos fue el fallo histórico a favor del pueblo Waorani de Pastaza frente al intento de licitación del Bloque 22, enmarcado en la XI Ronda Petrolera del Suroriente Ecuatoriano. Estas acciones evidencian incumplimientos sistemáticos en procesos de consulta anteriores que invalidaban los proyectos extractivos, como ocurrió en 2019, cuando las socializaciones estatales no fueron reconocidas como un diálogo legítimo, respetuoso e intercultural.
Oswaldo Nenquimo- Presidente de la Organización Waorani de Pastaza (OWAP) - Marlon Vargas, presidente de la Nacionalidad Achuar del Ecuador (NAE), Representante de las juventudes Nacionalidad Andwa de Pastaza. (NAPE)
Por ello, no puede existir un modelo de desarrollo ni un cambio en la matriz energética de América Latina que pretenda avanzar vulnerando los derechos colectivos de las nacionalidades indígenas y destruyendo sus ecosistemas ancestrales. Además, resulta fundamental reconocer la responsabilidad que asumen las nuevas generaciones en la defensa del territorio y en los procesos de cuidado y protección del gran bioma amazónico, garantizando la continuidad de los procesos culturales, tradicionales y de las formas de vida propias de estos territorios, en coherencia con los principios de la justicia climática, donde la participación y el respeto por los derechos de los pueblos son esenciales.
La denuncia realizada en Santa Marta deja una reflexión que atravesó toda la Conferencia: la transición energética no puede limitarse a la sustitución de unas energías por otras consideradas “limpias” si en ese proceso se mantienen los mismos patrones de despojo sobre los territorios de los pueblos amazónicos. Una verdadera transición debe reconocer el derecho a la libre determinación sobre el uso de las tierras, respetar el consentimiento de las comunidades indígenas y considerarlas actores fundamentales en la toma de decisiones sobre el futuro de sus territorios.
Día 4
Desde el sentido político
y los derechos humanos
La Conferencia por Territorios Libres de Fósiles y la Cumbre de los Pueblos cierran sus sesiones en Santa Marta con un mensaje contundente: evitar el despojo territorial, la militarización y la subordinación de las comunidades al capital extractivo es una prioridad para construir modelos de desarrollo justos y sostenibles.
En este escenario destaca la articulación con el proceso preparatorio al XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), cuya agenda busca consolidar acciones directas relacionadas con los compromisos asumidos por las organizaciones y movimientos sociales amazónicos, posteriores a la COP30, celebrada en Belém do Pará, Brasil.
Marcha por la no proliferación de los combustibles fósiles. Santa Marta- Colombia.
La construcción de estas luchas territoriales permite producir propuestas
Comunes y mandatos regionales basados en la acción agroecológica, la orientación hacia territorios libres y autónomos y la búsqueda de soberanía económica para la vida y la justicia climática. Un alcance que solo será posible asumiendo desafíos de participación, organización y compromiso, como lo destacó Germán Niño, coordinador del Grupo de Trabajo Economías Transformadoras de la Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (LATINDADD).
En estas conversaciones y espacios de articulación, desarrollados en la Universidad del Magdalena, las delegaciones amazónicas fueron enfáticas en la importancia del 20 de agosto de 2026, fecha asociada a la firma de la declaración y al proceso de consulta popular sobre el Yasuní en Ecuador, un momento que representa un símbolo de resistencia continental frente a la expansión petrolera.
El cumplimiento de estos compromisos estatales sobre el Yasuní demuestra que las tensiones entre la voluntad popular y las políticas económicas extractivas son particularmente delicadas en un panorama preocupante para América Latina en materia ambiental, en el que muchos gobiernos giran hacia posiciones de extrema derecha y hacia modelos de capitalismo de economías verdes, falsas soluciones y procesos mineroenergéticos cada vez más agresivos.
Representante de las juventudes Nacionalidad Andwa de Paztasa. (NAPE)
La discusión sobre la llamada “transición energética corporativa” complejiza los procesos sociales y puede aumentar las condiciones de abandono territorial, el deterioro de las economías locales y la demanda global de petróleo, gas y minerales críticos para una transformación sistémica que, con frecuencia, viene acompañada de mecanismos de control y disciplinamiento social orientados a debilitar las resistencias comunitarias.
Por ello es necesario plantear preguntas como: ¿Energía para qué y para quién?, ¿cómo se vinculan los procesos de soberanía alimentaria en los territorios que sufren los estragos de estos procesos extractivistas?, ¿Es la construcción de paz un requisito para pensar en una transición energética?, ¿Serán los mecanismos de comunicación popular una forma de monitoreo y denuncia frente a situaciones que vulneren los derechos fundamentales de las comunidades?
Pensar en respuestas puntuales en un escenario global es más que difícil. Cada experiencia territorial tiene condiciones particulares; sin embargo, muchas de las narrativas asociadas a las dificultades de la crisis climática convergen en la búsqueda de principios fundamentales como la libertad, la igualdad y la fraternidad. La paz, la salubridad, el acceso al agua y las condiciones básicas de alimentación deben incorporarse a mecanismos globales de defensa de los derechos humanos, entendiendo que su protección también exige acciones legales concretas.
Cumbre de los Pueblos, Universidad del Magdalena - Santa Marta, Colombia.
Victoria Muñoz Narváez, coordinadora del Nodo Caribe de la Alianza por los Derechos de la Naturaleza (ADN), propone una lectura biocéntrica de la transición energética. Entre sus principales planteamientos destaca la necesidad de articular documentos y procesos técnico-científicos con el conocimiento ancestral y territorial, devolver el control y la toma de decisiones sobre los territorios a las comunidades y reconocer los derechos territoriales como derechos naturales. Para ello, construir organizaciones capaces de consolidar una agenda común y garantizar el cumplimiento de hojas de ruta regionales es una de las formas más efectivas de generar una incidencia política real para la defensa del territorio.
Hablar de transición energética no se limita a una sustitución tecnológica. La búsqueda de la justicia climática, la paz y el reconocimiento efectivo de los derechos de la naturaleza constituye el objetivo real para generar un cambio concreto y efectivo.
Día 5
Resultados y acuerdos políticos
Los registros finales indican que 57 países participaron en el segmento de alto nivel de esta conferencia, 27 de ellos representados por ministros, viceministros o embajadores, y más de 1.500 representantes de la sociedad civil vinculados al proceso dieron cierre a la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles.
La jornada final representó el momento diplomático más importante del encuentro, organizado en el Hotel Estelar de la ciudad de Santa Marta. Esta fue la primera reunión internacional dedicada a debatir cómo avanzar en los procesos de transición energética, discutiendo sus formas, alcances y posibles soluciones, y dando así un primer paso en esta dirección.
El encuentro buscó construir una coalición de países en transición energética que realmente incorpore en sus procesos de gobernanza mecanismos prácticos de cooperación, financiamiento y planificación para la reducción de la demanda de petróleo, gas y carbón.
Este formato también permitió vincular e interactuar directamente con sectores académicos, organizaciones de base, movimientos sociales y pueblos indígenas, algo poco común en las conversaciones climáticas tradicionales desarrolladas en las Conferencias de las Partes (COP).
Segmento de alto nivel, primera conferencia por la transición mas allá de los combustibles fósiles.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, sostuvo durante su intervención que la protección de la Amazonía es esencial para evitar escenarios climáticos extremos, con la intención de que los gobiernos participantes en este espacio de negociación y toma de decisiones logren disminuir, antes de 2030, en un 55 % la demanda de combustibles fósiles e hidrocarburos, con el propósito de no superar el límite de temperatura global de 1.5 °C.
Sin embargo, existe una deficiencia cooperativa a nivel internacional, ya que está previsto que los subsidios destinados a la extracción y concesión de procesos mineroenergéticos alcancen los 8,2 billones de dólares en 2030.
Colombia y el Reino de los Países Bajos han asumido un liderazgo novedoso e importante para hablar de justicia social y seguridad energética, impulsando modelos para la construcción de una hoja de ruta colectiva en un nuevo escenario de diplomacia climática. Países que representan aproximadamente un tercio del consumo energético mundial y una quinta parte de la producción energética global, como Francia, Canadá, Reino Unido, Brasil y Noruega, estuvieron presentes. Sin embargo, las principales potencias emisoras de carbono, como China, Estados Unidos e India, brillaron por su ausencia.
Detrás de los logros queda una pregunta central: ¿Es posible que una coalición de países medianos y vulnerables impulse la transición energética global sin la participación de los principales países emisores? Esto, además, teniendo en cuenta que políticamente persiste un negacionismo alineado con los intereses de capital y con el usufructo que estas potencias obtienen de los territorios del Sur Global.
Una de las principales dificultades transversales de esta conferencia es el financiamiento de una transición energética realmente justa en países en vías de desarrollo que dependen fiscalmente de las exportaciones petroleras y de los ingresos fósiles para financiar sus servicios públicos.
Irene Vélez Torres, ministra encargada de Ambiente y Desarrollo Sostenible- Gustavo Petro Urrego Presidente de Colombia -
Annet Bertram Ministra Medio Ambiente reino de los Países Bajos.
En este sentido, las discusiones y los primeros pasos hacia la construcción de soluciones dependen de opciones concretas, como los canjes por acción climática, las reformas a las calificaciones de crédito y la evaluación de inversiones de bancos centrales en procesos de transición para estos países. Además, debe tenerse en cuenta uno de los problemas estructurales para el desmonte de estas economías: la evasión fiscal de las empresas del sector fósil, que limita la capacidad de los Estados para financiar proyectos con recursos propios.
Para que estos procesos tengan éxito, debe calcularse rigurosamente la huella de carbono resultante de cada economía, con el fin de diseñar estrategias que permitan realizar un reemplazo progresivo de estas energías sin afectar gravemente a las economías dependientes de la producción y el uso de hidrocarburos y minerales.
Asistentes y representantes de los pueblos Indígenas colombianos en la el segmento de alto nivel (Santa Marta)
Aunque la Conferencia no produjo acuerdos jurídicamente vinculantes, sí se alcanzaron acuerdos políticos entre los gobiernos participantes, mecanismos de trabajo conjunto y compromisos de coordinación con miras a la próxima conferencia, prevista para 2027 en Tuvalu, un pequeño país insular del Pacífico Sur, con el apoyo de Irlanda como país copresidente asociado. Uno de los principales logros de esta primera versión de la Conferencia fue la consolidación de una coalición internacional comprometida con la reducción progresiva de los combustibles fósiles, un tema que seguramente seguirá generando fuertes divisiones y controversias en las discusiones climáticas y en los modelos de gobierno que prometen un desarrollo “magnífico” basado en la explotación de los recursos naturales.
Los cinco principales resultados
Según la declaración final presentada por el Gobierno colombiano, la conferencia dejó cinco avances concretos:
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Convocatoria de una segunda conferencia en 2027, copresidida por Irlanda y Tuvalu.
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Creación de un grupo internacional de coordinación para impulsar la transición más allá de los combustibles fósiles.
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Incorporación de los resultados como insumos para las próximas negociaciones internacionales, incluidas la COP30 y la COP31.
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Definición de tres líneas de trabajo permanentes sobre políticas públicas, cooperación internacional y transición justa.
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Lanzamiento del Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET), encargado de aportar evidencia científica y recomendaciones técnicas para los gobiernos.
Referencias Bibliográficas
Amazon Frontlines. (2025, octubre). Siete nacionalidades indígenas se movilizan por una Pastaza viva, digna, libre de petróleo y minería. https://amazonfrontlines.org/es/chronicles/siete-nacionalidades-indigenas-se-movilizan-por-una-pastaza-viva-digna-libre-de-petroleo-y-mineria/
Cultural Survival. (2026, 29 de mayo). Cultural Survival hace un llamado a la solidaridad frente a las amenazas petroleras que enfrentan pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana. https://www.culturalsurvival.org/es/news/cultural-survival-hace-un-llamado-la-solidaridad-frente-las-amenazas-petroleras-que-enfrentan
Francisco Parra, & Esteban Tavera. (2026, 1 de mayo). Conferencia de Santa Marta propone hojas de ruta para salir de los combustibles fósiles. Heinrich Böll Stiftung Colombia. https://co.boell.org/es/2026/05/01/conferencia-de-santa-marta-propone-hojas-de-ruta-para-salir-de-los-combustibles-fosiles
Instituto Interamericano de Derechos Humanos. (2016). El derecho a la consulta previa, libre e informada: Una mirada crítica desde los pueblos indígenas. Instituto Interamericano de Derechos Humanos. https://www.iidh.ed.cr/images/Publicaciones/PersonasColect/El%20derecho%20a%20la%20consulta%20previa%20libre%20e%20informada%20una%20mirada%20critica%20desde%20los%20pueblos%20indigenas.pdf
López Maya, M. (2026, julio). Nuevo reglamento de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El Nacional. https://www.elnacional.com/columnas/2026/07/nuevo-reglamento-de-la-ley-organica-de-hidrocarburos/
Rosa Luxemburg Stiftung Ecuador. (s. f.). Transición energética justa. https://www.rosalux.org.ec/transicion-energetica-justa/
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Escenario No. 2 La Cumbre de los Pueblos
Primera Conferencia de Transición

La Cumbre de los Pueblos[1] por un futuro libre de combustibles fósiles, celebrada de manera simultánea a la Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles en Santa Marta, dejó una declaratoria con demandas claras de la sociedad civil. Su exigencia principal es que la transición deje de ser un ejercicio tecnocrático y ponga los derechos humanos, la soberanía y la protección de los territorios en el centro de la agenda climática mundial.
Las conclusiones y prioridades clave de las comunidades, pueblos indígenas y movimientos sociales incluyen:
1. Cese de la expansión fósil
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Detener nuevos proyectos: Frenar de inmediato la exploración, licenciamiento e infraestructura de petróleo, gas y carbón.
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Fin a las falsas soluciones: Rechazar mecanismos de mercado y tecnologías que perpetúan el modelo extractivista.
2. Soberanía y derechos territoriales
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Protagonismo comunitario: Diseñar sistemas energéticos que sean descentralizados, democráticos y manejados por las comunidades.
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Defensa indígena: Asegurar la participación plena de los pueblos indígenas en la toma de decisiones, respetando sus territorios y la naturaleza.
3. Justicia financiera y económica
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Alivio de la deuda: Cancelar deudas externas ilegítimas que obligan al Sur Global a expandir la extracción de hidrocarburos para pagar sus obligaciones.
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Financiamiento directo: Exigir fondos en forma de donaciones directas, sin condiciones que ahoguen la economía de los países.
4. Tratado de no proliferación
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Marco vinculante: Apoyar la creación de un Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles para garantizar una salida justa, equitativa y ordenada del modelo fósil.
5. Paz y desmilitarización
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Vínculo con la violencia: Evidenciar que la extracción de hidrocarburos y minerales críticos financia el militarismo y la industria bélica.
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Soberanía popular: Salir de tratados de arbitraje internacional que limitan el poder de los estados para proteger sus bienes comunes.
[1] Cumbre de los Pueblos, es el movimiento de la sociedad civil que convoca movimientos sociales como poblaciones indígenas, campesinos ONGs, organización con base en la fe, campesinos y organizaciones marginales que buscan espacios para plantear las demandas y exigencia antes las disposiciones gubernamentales y diplomáticas en los campos de medio ambiente, economía, migración entre otros.
Un encuentro para fortalecer el Tejido Social
Primer encuentro de Organizaciones y Movimientos Sociales

Convocados por CARITAS de Colombia se reúnen las voces de los que trabajan por la construcción de país desde un sentido social, desde la comunidad, en la Conferencia Episcopal de Colombia CEC en Bogotá del 14 al 16 de Julio, se llevó a cabo el 1er encuentro nacional de organizaciones y movimientos sociales; Caminar juntos por tierra, techo, trabajo y dignidad.
Un encuentro que se fundamenta en el fortalecimiento de las actividades que desarrollan estas organizaciones sociales en sus territorios a partir de la construcción y consolidación de una RED de trabajo colaborativo apoyada por los fundamentos de la Doctrina Social de la Iglesia. En este escenario las organizaciones que buscan promover la paz, la justicia y la dignidad humana, a partir de la búsqueda del bien común con acciones de solidaridad reconociendo al peregrino como hermano y no como un simple instrumento de trabajo para el capital.
Monseñor Juan Carlos Barreto - Obispo Diócesis de Soacha, Sra. Patricia Alba - Red Prodepaz, Miguel Ángel Figeroa. Supervisor Comunidades
de Fe-COFOA, Reùbica de San Salvador, P. Jesus Albeiro Parra- Diócesis de Quibdo.
En este encuentro es posible resaltar la fuerza de los movimientos populares que trabajan en los territorios, el reconocimiento de estas experiencias va a permitir la construcción colectiva de esta plataforma nacional en la que el trabajo social no solamente se basa en compartir la fe sino en inspirarse en otras realidades, en tener la confianza en el trabajo que se realiza en las comunidades y que en diversos procesos permite transformar realidades.
Uno de estos ejemplos y motivación para la construcción de esta plataforma nacional entre iglesia y organizaciones sociales es la Red Prodepaz; que nace en el Magdalena Medio en el contexto del conflicto armado irregular interno que ha sufrido Colombia por tanto tiempo y en este escenario fue posible articular más de 40 programas regionales de Desarrollo y Paz donde todos los sectores sociales y organismos públicos y privados trabajan en conjunto por una sana convivencia y la consolidación de una verdadera paz territorial.
Una de las bases de este proceso ecuménico y sinodal es el dialogo y el reconocimiento del otro desde la diversidad, en espacios de concertación desde la espiritualidad también se construyen relaciones valiosas en los territorios. La defensa de los derechos fundamentales del ser humano de la mano de la iglesia también contempla el desarrollo en territorios en los que la presencia institucional es poca o nula, lo que genera preguntas de quienes comparten en este encuentro en torno al panorama político actual del país y al trabajo que desarrollan las organizaciones sociales en sus territorios.
Símbolos de algunas de las organizaciones participantes
¿Vendrán escenarios de vulneración de estos derechos? ¿será más complejo el desarrollo de procesos sociales en la ruralidad? ¿los escenarios de conflicto debilitaran las organizaciones sociales? ¿habrá acciones del estado en contra de los movimientos sociales con la idea de que estas impiden la gobernabilidad democrática como ha ocurrido en la República de El Salvador?
No existe en este momento una respuesta concreta, hoy crece la preocupación, pero por ahora, quienes aquí construyen ideas junto a la iglesia católica apuestan por la creación de una agenda común por la defensa de la vida en todas sus formas y la protección de la Casa Común; con un concepto fundamental de dignidad.
Monseñor Juan Carlos Barreto - Diócesis de Soacha
Dignidad para todo ser humano, para quienes trabajan por la comunidad desde estas organizaciones, para quienes se encuentran desde la fe, para quienes buscan condiciones sociales para el bien común sin importar su credo o su religión.
Por ello esta Plataforma Nacional para caminar juntos que hoy se construye hace un primer llamado a la acción y a la unificación para generar incidencia política y transformación social en el territorio trabajando en RED.
“La Iglesia está llamada a colaborar con todos los hombres en la verdad, en la justicia y en el amor, para construir una auténtica comunión. Por esta vía, el crecimiento económico no se limitará a satisfacer las necesidades de los hombres, sino que podrá promover también su dignidad.” Juan XXIII. (1961). 164, Mater et Magistra.
Agenda del evento
Momentos varios durante el evento
Periodismo de Investigación
Estado de la Amazonía en Colombia
Explotación y Confictos.

El futuro agrario del planeta se discutirá en la Conferencia Internacional de Reforma Agraria
y Desarrollo Rural de Cartagena
Gobiernos, organismos multilaterales y organizaciones campesinas e indígenas de los cinco continentes se sentarán a discutir una hoja de ruta para la equidad en el acceso a la tierra, los derechos campesinos y la justicia rural durante el evento que tendrá lugar entre el 24 y el 28 de febrero de 2026.
La declaración final de la Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (Icarrd+20) en Cartagena deberá relanzar los acuerdos internacionales suscritos 20 años atrás - en la primera Conferencia de Brasil 2006 - acerca de la democratización del acceso a la tierra, y los derechos del campesinado y de las comunidades que producen los alimentos que el mundo consume.
Los rectores de las políticas para el campo harán un balance de los compromisos establecidos en Brasil en torno a la Reforma Agraria y el Desarrollo Rural. Será la ocasión para renovar ese compromiso y definir nuevas líneas de acción, mediante acuerdos concretos que mejoren las condiciones de vida de las comunidades rurales y contribuyan a la consolidación de la paz.
Los asistentes a la Conferencia, además de participar en las deliberaciones, podrán conocer de primera mano casos de éxito en Colombia de la Reforma Agraria Revolución Por La Vida, y visitar experiencias concretas de sistemas agroalimentarios innovadores en el Caribe colombiano.
Colombia es el anfitrión del evento debido a los reconocidos avances en redistribución de la tierra y reconocimiento de los derechos campesinos logrados por el Gobierno del presidente Gustavo Petro. La propuesta de reunirse en Colombia surgió directamente de organizaciones campesinas internacionales (Vía Campesina).
La ministra del agro colombiano, Martha Carvajalino, quien ocupa un asiento en el Consejo Directivo de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), aceptó la propuesta en el Consejo Mundial de la Alimentación con sede en Roma en octubre de 2024.
La distribución equitativa de la tierra
Entre los principales temas incluidos en la agenda de Icarrd+20 se destaca la relación entre la distribución equitativa de la tierra y las garantías de derechos para quienes producen los alimentos y cuidan los ecosistemas.
Los pequeños agricultores producen aproximadamente un tercio de los alimentos del mundo, pese a controlar apenas una fracción del territorio cultivable. Esa contribución alimentaria contrasta con su situación socioeconómica.
Hay al menos 570 millones de explotaciones agrícolas en el mundo y la gran mayoría de ellas son explotaciones familiares. Más de 475 millones de esas explotaciones (84 %) son menores a 2 hectáreas.
Esto significa que la inmensa mayoría de quienes trabajan la tierra lo hacen en parcelas muy pequeñas, que muchas veces ni siquiera les pertenecen. Hoy, existen entre 713 y 757 millones de personas que padecen hambre crónica y el avance hacia el fin del hambre está estancado o en retroceso por factores como conflicto, crisis económicas y cambio climático.
Los temas que se discutirán en Cartagena
La agenda de la Icarrd+20 está llena de temas de la mayor urgencia y trascendencia:
El 24 de febrero iniciará con el acto inaugural en el Auditorio Getsemaní del Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, a las 10:00 am, y en la tarde sesionará la Comisión Intersectorial del Sistema Nacional de Reforma Agraria, y el Sistema Nacional de Cooperación, en las que se presentarán resultados en materia de reforma agraria.
El 25 de febrero se escucharán las declaraciones de dos importantes eventos previos, que alimentarán las discusiones de Icarrd+20: El Foro Académico Internacional y el Foro de los Movimientos Sociales y los Pueblos Indígenas, como abrebocas de la Conferencia.
Ese mismo día la FAO lanzará el informe sobre el estado de la gobernanza y tenencia de la tierra en el mundo.
Asimismo, se hará un balance sobre la distribución de la tierra, el agua y los territorios en el mundo y un diálogo por la reforma agraria entre ministros de delegaciones oficiales y el Gobierno de Colombia. El mismo día se hará el lanzamiento del Observatorio Global de Tierras.
El 26 de febrero se reunirá la Alianza de Campeones por la Transformación de los Sistemas Alimentarios, un consorcio de varias naciones al que Colombia ingresó formalmente el año pasado, que propende por la consolidación de sistemas agroalimentarios justos y resilientes. Este día la FAO lanzará el Observatorio Global de La Tierra.
La agenda del 26 de febrero también incluye eventos como Agua, alimentación y bienestar: Tierra para la Vida; Justicia agraria, ambiental y climática, y el diálogo Colombia-China: conversatorio sobre tierra, conectividad y desarrollo rural.
El 27 de febrero se examinarán asuntos como Narcotráfico y política de drogas: un diálogo urgente sobre tierra, soberanía y rutas para la paz en las Américas. Y se discutirá la interacción Estado - Movimientos Sociales, como vía para reconstruir la confianza y enfrentar las crisis globales.
En la agenda de este día se hablará de ¿quién controla la tierra, el petróleo, los minerales? Historia y futuro de la geopolítica de los recursos, y Defensores y defensoras de la tierra y la naturaleza - La Sierra Nevada: un viaje al corazón del mundo.
El 28 de febrero, último día de sesiones, el Gobierno colombiano presentará el Plan Decenal de Reforma Agraria, con el que se garantizará la transformación estructural de la propiedad de la tierra en nuestro país, y se realizará el Acto de Clausura de la Conferencia.
ICARRD+20 II Conferencia
sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural
Por: Jeannethe Lara Torres
Protegiendo la tierra y los Territos y Sierra Nevada
Despues de 20 años de haberse celebrado en Brasil la primera conferencia sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, el Gobierno Nacional de Colombia, bajo el liderazgo del Ministerio de Agricultura, y la ministra Martha Carvajalino y su equipo, en colaboración con los Ministerios de la Cultura y los Saberes, de Hacienda, y del Medio Ambiente, realizó la II Conferencia de este Foro Global con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con el propósito de avanzar en asuntos puntuales y controversiales para muchos, acerca de la justicia agraria.
En Cartagena se reunieron representantes de gobiernos, organismos multilaterales de Naciones Unidas y más de 3.509 asistentes nacionales de 359 municipios y 843 extranjeros de 102 países, incluyendo miles de representantes de comunidades campesinas, afrodescendientes, indígenas, raizales y palenqueras, movimientos sociales, prensa y la sociedad civil, confirmando que más que espectadores habían sujetos políticos de la reforma. Se encontraron en espacios de debate e información tanto en la agenda oficial en el Centro de Convenciones de Cartagena como en la agenda paralela en universidades, centros artísticos y culturales, además del mercado campesino con 91 organizaciones de productores.
Participantes y panelistas al evento, expresaron su reconocimiento al papel fundamental y al gran acierto de Colombia en adelantar, en medio de la situación de emergencia por inundaciones, a esta segunda Conferencia, poniendo nuevamente sobre la mesa el tema de reforma agraria, en un momento crucial donde asuntos convergentes como la crisis del cambio climático, y la inseguridad alimentaria, se manifiestan contundentemente en el mundo.
La temática abarcó asuntos pactados hace 20 años tales como acceso justo a la tierra y reducción del hambre, la pobreza y el logro de la paz, temas vigentes que llevaron a abordar la agroecología, seguridad y soberanía alimentaria, concentración, tenencia y uso de la tierra, cambio climático, transición a economías limpias, energías limpias, los guardianes de la tierra y el territorio, el agua, la juventud y el campo, todo dentro un marco de los derechos, incluyendo los derechos de género. El ministro de reforma agraria de Sudáfrica reiteró en un panel que la tierra es la base de la vida, mensaje similar que se escuchó en muchas voces. Para los pueblos indígenas tierra y territorio van juntos y son la base, sin ellas no hay identidad. En esencia se reafirmó que tierra-agua-territorio son uno de los pilares del desarrollo que debe ser sostenible y abarcar soberanía alimentaria, protección de la biodiversidad, a los jóvenes, y a las mujeres que son la mitad de los productores. El mensaje central fue impulsar una reforma agraria que implique una transformación estructural contemplando las cuatro Rs: Restitución, Redistribución, Reconocimiento y Regulación: Tierra para trabajar, tierra para comer, tierra para la vida, con dignidad.
Fue indiscutible el carácter multiétnico y multicultural del evento y de las discusiones; hubo espacio para escuchar las muchas y diversas voces y para compartir los infinitos conocimientos, muchos ancestrales, en torno al significado, valor y cuidado de la tierra, el agua y el territorio; lo que se plasmó, aun con las divergencias existentes, en la declaración final. En la clausura se firmó el Pacto Nacional para la implementación de la Reforma Agraria y Acuaria Estructural Integral y Popular suscrito por miembros del movimiento que reconoce integralmente el mandato de la diversidad de comunidades para avanzar hacia una Colombia en paz con democracia y justicia social y ambiental.
Respecto a la declaración final del evento se logró el consenso de 28 países; todos los países participantes expresaron disposición para seguir las discusiones y avanzar en los puntos álgidos, que más que bloqueos, permiten palpar la particularidad de los diferentes sectores, sus realidades, necesidades y logros alcanzados hasta ahora, y que permitirá que todos llegan a un mismo nivel. No habrá que esperar otros 20 años, ya hay tres países que se han mostrado interesados en ser sede de la tercera conferencia dentro de tres años, mientras, los movimientos seguirán avanzando en sus agendas.
Jeannethe Lara Torres: Educadora, pedagoga, Vinculada a Alongside Hope (PWRDF- Fondo del Primado para el Desarrollo de Socorro Mundial), militante y voluntaria en múltiples proyectos de ayuda humanitraria, con gran experiencia internacional en el campo de dinamizar procesos de desarrollo individual y comunitario. E-mail: newvidajl@outlook.com
La Fundación para el Desarrollo del Upía celebra 40 años de su experiencia radiofónica con Ondas del Upía en Villanueva, Casanare.
Por: Eliécer Pinto Dueñas1
Grupo COMUNICARTE y Cumare: Voces de los Pueblos de la Orinoquía y la Amazonía, participaron del cumpleaños y conversatorio de la emisora Ondas del Upía 88.7 FM, en Villanueva, Casanare. Son 40 años en los que La Fundación para el Desarrollo del Upía (FUNDEUPIA) vincula la comunicación y la información como un aspecto importante dentro de sus iniciativas, de las cuales la emisora lleva 36 años transmitiendo al servicio de la comunidad como medio comunitario legalmente constituido.
Esta experiencia que vincula las ondas hertzianas en el municipio de Villanueva, Casanare, se da gracias a la iniciativa, que para los años 90 desarrollaron los miembros de la fundación, como su presidente, Rodrigo Bedoya y su director ejecutivo, Ricardo Villamarín, quienes junto a los demás compañeros y compañeras de la época, lograron acercamientos con Ernesto Roa Morales, impulsor del periodismo en la región y quien desde 1985 había puesto en marcha la emisora Radio Ciudad de Villanueva. Es así como en 1990 fruto de este acuerdo, adquieren la emisora y de ahí en adelante pasa a llamarse Ondas del Upía, emisora comunitaria legalmente constituida.
Jorge Ariel Sastoque, Control Master de la emisora comunitaria Ondas del Upía
El espacio también fue la oportunidad para hacerle el merecido homenaje póstumo a Ernesto Roa Morales, un zipaquireño que llegó al municipio de Villanueva, con el firme propósito de fundar y desarrollar la comunicación radial, este espíritu participativo, colaborativo y de servicio, también le permitió a Ernesto, destacar en el ámbito social del municipio, aspecto por el que es reconocido y recordado en la región.
Presentación del video en homenaje a Ernesto Roa Morales.
Del conversatorio que giró en torno a la misionalidad de las emisoras comunitarias participaron a través de video: Territorios al Aire de MinTIC. La antropóloga y periodista Mónica Valdés, vicepresidenta de la Asociación Mundial de las Radios Comunitarias de América Latina y el Caribe. En el auditorio de la Biblioteca Pública de Villanueva en Casanare, compartieron sus aportes: Yolanda Plazas Agredo, presidenta de la corporación Red Llanera de Emisoras Comunitarias del Meta; Ernesto Alexander Roa Castillo, director ejecutivo de la Red de Emisoras Comunitarias del Casanare; Olga Riaño, Comunicadora Social, Giovanny Reyes, administrador de empresas turísticas, quienes trabajaron en la emisora y Eliécer Pinto Dueñas, por parte de Grupo COMUNICARTE y CUMARE: Voces de los pueblos de la Orinoquía y la Amazonia.
Conversatorio de aniversario de la emisora comunitaria Ondas del Upía
La intervención de Territorios al Aire de MinTIC, sirvió para entender como la alianza con el ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes ha propiciado el apoyo hacia las emisoras comunitarias, teniendo en cuenta que la construcción de contenidos sonoros debe surgir desde los mismos habitantes de las regiones. Este año concursaron 278 emisoras de las cuales 150 fueron elegidas para un evento que cumple su tercera versión.
El moderador Ricardo Villamarín, inició planteando que “los retos de las emisoras comunitarias, retos de financiación, retos de cómo mantener esa pasión de hacer radio al aire, de cómo enfrentarse a un mundo que ha estado controlado por los grandes medios de comunicación y como fortalecer los contenidos en favor de la democracia y la cultura ciudadana”.
En términos generales dentro de los aportes y propuestas de los y las invitadas, podemos destacar que el inicio de este proceso se da con la entrega de las frecuencias a las comunidades, muchas de las cuales no estaban preparadas para asumir el reto y poco a poco se fueron profesionalizando junto a sus emisoras comunitarias.
La radio comunitaria es integral a la sociedad, requiere del vínculo que propicia un trabajo llevado de la mano y con el liderazgo de la comunidad, esta acción permite la interpretación de sus necesidades y problemáticas más sentidas. Para llegar a ese punto hay que salir a las calles, generando participación activa de las audiencias, con las cuales se debe seguir fortaleciendo procesos en la construcción del tejido social.
Reconocimiento a exfuncionarios de la emisora
Históricamente la experiencia del trabajo radial en el municipio de Villanueva, ha sido bien importante y significativa, siempre ha tenido en cuenta a la comunidad y esa es la tarea, seguir brindando participación a las audiencias del sector urbano y rural, como una verdadera acción transformadora.
Se reitera que el tema prioritario para la radio comunitaria es lo social. Los medios son importantes para la vida de las comunidades representadas en sus audiencias, que al recibir una comunicación cercana en favor de la preservación de su vida y su medio ambiente, les permite reconocer en esos mensajes una comunicación real.
Un desafío es la falta de participación de los jóvenes, los cuales pueden cumplir una función desde la radio comunitaria en defensa de sus territorios.
Para los Pueblos originarios, el término de “estado” no existe. Existe el territorio conversado, el territorio compartido y eso es lo que la radio comunitaria básicamente nos permite, tener en ese territorio una comunicación conversada y compartida. Por eso para la radio comunitaria la vida del pueblo es su razón de ser, es esa capacidad de llevar las voces locales, voces de las comunidades de manera ética y responsable a otras instancias, para que sean escuchadas y atendidas. Permiten a través de sus propios micrófonos la posibilidad de que la comunidad ponga en común sus problemas y la solución de los mismos.
Las emisoras comunitarias no deben perder el norte de lo social, de lo contrario se apagarían. Emisoras comunitarias con mayor audiencia, generan más cercanía con sus comunidades.
Si hay algún medio que en los últimos tiempos haya ejercido una verdadera comunicación, ese medio es la Radio Comunitaria, por eso las comunidades las ven como su amiga, su aliada, su compañera. En consecuencia, la participación activa de la comunidad hace que el medio se fortalezca y permanezca. Las radios comunitarias por excelencia deben ser el espacio abierto para la participación de las ciudadanías, las cuales se pueden transformar en comunicadores y reporteros comunitarios, en un mundo donde al apagarse las redes digitales, las emisoras comunitarias seguirán acompañando.
¿Qué le ha faltado a la radio Comunitaria?
Le ha faltado profesionales, gente que sepa hacer radio, gente se haya formado, que tenga academia y cultura. Le ha faltado identificar los liderazgos en los diferentes sectores de la región y el municipio, para consolidar un verdadero trabajo de comunicación comunitaria.
La premisa del periodismo es ir detrás de la verdad y ese objetivo lo debe fortalecer la radio comunitaria. Siempre buscar el análisis lógico, la contrastación de los hechos y la verificación de las realidades, el periodista comunitario debe ser riguroso, investigativo, mostrando hechos que sean fáciles de contrastar para no caer en la retórica actual, del que no piense como yo, es mi enemigo.
Luis Jorge Neira, Locutor en la emisora comunitaria Ondas del Upía.
Se tejen alianzas entre
la sociedad civil.
Por: Edwin Sandoval1

Estamos a solo unos días de la COP 30, esta conferencia de las partes sobre cambio climático en Belem Do Pará, Brasil exige que se generen alianzas estratégicas entre diversas organizaciones que trabajan en la defensa del territorio. En Colombia la AAS (Asociación Ambiente y Sociedad) se reúne con diversos medios de comunicación con la intención de conversar acerca de ¿Qué metas establece la NDC 3 y por qué es clave?
Las NDC, son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, es decir el plan de acción climática que tiene cada país bajo el acuerdo de Paris, entender estos compromisos climáticos es importante debido a que son aquellos puntos que establecen operaciones concretas para mitigar los efectos del calentamiento global, además de ello es importante comprender que las acciones para concretar la mitigación de los efectos del cambio climático deben estar ligados a la defensa de los derechos humanos y a las necesidades puntuales que tienen quienes habitan el territorio.
La defensa de la vida en todas sus formas comprende un proceder inclusivo y participativo; para que las Voces de los territorios y los lideres que trabajan por la defensa del Bioma Amazónico y los ecosistemas de alta montaña como los páramos tengan una capacidad de incidencia real. Hablar de Justicia climática no solo es hablar de la distribución equitativa de las cargas contaminantes que genera una nación, debemos entender que no solo se limita a esto y que parte desde el reconocimiento de los derechos de la naturaleza; un tema que será el centro de la próxima COP 30, teniendo en cuenta que se establecerán nuevas metas de cumplimiento sobre las emisiones de carbono.
Los procesos de gobernanza territorial también deben tener en cuenta las metas de cumplimiento y los indicadores de adaptación de los acuerdos climáticos que son producto de las diferentes conferencias de las partes, por ello también es importante garantizar que las acciones sean sostenibles económicamente al hablar de financiamiento climático.
A pesar de que se busque un proceso de transición energética con urgencia este debe responder a la estructuración de sistemas económicos que también garanticen el sostenimiento de quienes dependen de las actividades económicas de la extracción y el uso de hidrocarburos.
La labor de los medios y las organizaciones de base comunitaria en este proceso de transformación climática y de cara a la COP 30, merece compromiso y articulación con el fin de comunicar acertadamente a quienes hacen parte de la ruralidad cual es la importancia y la implicación de las decisiones que toman sus gobernantes en estos espacios de decisión para trabajar todos juntos por la implementación de estos acuerdos en los territorios.
Es clave crear una conciencia de preservación y cuidado, pero no a partir del miedo y la incertidumbre, es fundamental promover declaraciones sobre el derecho y el deber que todas y todos tenemos sobre la defensa de nuestra casa común.
























































































































